sábado, 6 de noviembre de 2010

El presidente de la CEDH no asistió a la comparecencia convocada por la Comisión de Trabajo y Previsión Social

En esta ocasión retomaré el publicado emitido por Poder Legislativo del Estado de Querétaro del pasado 5 de noviembre de 2010.

"Santiago de Querétaro, 5 de noviembre de 2010.- En sesión de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, en la que se tenía previsto como único punto del orden del día la comparecencia del presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Adolfo Ortega Osorio, se contó con la presencia de los Diputados Jesús Llamas Contreras, Abel Espinoza Suárez y Joaquín Cárdenas Gómez; la justificación del Diputado Ricardo Anaya Cortés y la ausencia del Diputado Gerardo Cuanalo Santos.

El presidente de la comisión legislativa, Diputado Jesús Llamas Contreras, dio a conocer que el ombudsman queretano hizo llegar un oficio, a las 14:04 Hrs., del día de hoy, al presidente de la Mesa Directiva, Diputado Ricardo Astudillo Suárez, con copia para los diputados integrantes de la comisión de Trabajo y Previsión Social en la que les informaba la imposibilidad de asistir a la cita prevista para la sesión de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, debido a compromisos adquiridos con antelación fuera de la ciudad y que resultaban trascendentes para esa institución.

Por su parte el Diputado Abel Espinoza Suárez, integrante de la comisión indicó que quisiera creer que la inasistencia del ombudsman haya sido por una cuestión de trabajo y por compromisos ya adquiridos con anterioridad al llamado de esta comisión, por lo que consideró necesario actuar como lo marca la Ley Orgánica, haciendo del conocimiento al pleno de la Legislatura y a su vez se tome la decisión en el mismo; además de que considera necesario se amplíe la información sobre las denuncias que se han presentado ante la comisión legislativa; por otra parte, dijo que existía la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos a la que el ombudsman está sujeto y obligado a atenderla.

En tanto, el Diputado Joaquín Cárdenas Gómez puso a consideración de los legisladores poner una nueva fecha para volver a llamarlo a comparecer en esta Comisión de Trabajo y Previsión Social.

El Diputado Jesús Llamas Contreras manifestó que se le hizo extraña la postura del presidente de la CEDH, ya que hizo llegar su justificante por otras vías y no por la vía que debiera; así mismo, le parece improcedente su justificación ya que si tenía compromisos previos, su justificante no debió haberlo enviado una hora antes de la cita prevista; además de que, puesto que el presidente de la Mesa Directiva no fue quien citó no entiende el motivo por el que se dirigió al él, por lo tanto se inclinó a la propuesta del Diputado Joaquín Cárdenas, en el sentido de volverlo a citar a comparecer, con el ánimo de esclarecer los hechos que se le imputan. Además dijo que presentará a la Junta de Concertación Política, una carpeta plenamente integrada con todas las denuncias que trabajadores y extrabajadores han continuado haciendo a su persona, como presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social.

Manifestó que además de trabajadores y ex trabajadores, recibió la solicitud del Consejo de Psicólogos a quienes les ha llamado la atención el comportamiento del ombudsman queretano y están interesados en la comparecencia que deberá cumplir ante esta comisión legislativa.

Los diputados integrantes de la Comisión de Trabajo y Previsión Social decidieron volver a citar a comparecer al presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Adolfo Ortega Osorio, el próximo miércoles 10 de noviembre, a las 10:00 Hrs."

miércoles, 27 de octubre de 2010

Derechos humanos en Querétaro, crisis de identidad en la CEDH

Cuando una persona piensa en una Comisión de Derechos Humanos, lo primero que imagina es que es una institución noble encargada de velar por la defensa, promoción, difusión y educación de los Derechos Humanos. También, en el imaginario de la ciudadanía, se piensa que el personal que labora en este tipo de instituciones es gente con calidad moral y valores de justicia, equidad, democracia, transparencia, pero sobre todo con un compromiso social en la defensa de los Derehos Humanos.

Sin embargo, la realidad no siempre es así y de pronto uno despierta de ese "utópico" sueño, para darse cuenta lo profundo que puede llegar a caer una institución creada para promover una cultura de legalidad entre la población y el Estado. Lamentablemente, en Querétaro las últimas noticias en medios locales son los atropellos y desviaciones de recursos públicos cometidas por el titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos Adolfo Ortega en contra del personal y del herario público. Casos de maltrato, espionaje y tortura son algunos destellos que de pronto han saltado ante la opinión pública.

Imagino la difícil situación en que el personal de este Organismo de Derechos Humanos trata de desarrollar sus labores día con día y después de leer algunos testimonios, no dejo de pensar en un equivalente "bullying" laboral. Mi solidaridad para los servidores públicos que valientemente han decidido enfrentar las injusticias, la prepotencia y el acoso laboral. No es sencillo dejar el miedo a un lado y atreverse a denunciar este tipo de actos.

Pero más allá del conflicto laboral al interior de la CEDH de Querétaro, considero neceario ir un poco más allá y preguntarse por el trabajo que ha hecho Adolfo Ortega desde que es Ombudsman. Cuál ha sido su desempeño como defensor del pueblo, ¿qué políticas de transparencia hay para la ciudadanía para conocer el trabajo de la institución?, los informes anuales de actividades ¿realmente reflejan el accionar de la Comisión?

Querétaro es un Estado que tiene varios municipios en los cuales, sin duda sus habitantes requieren del apoyo y orientación de instituciones como lo que representa una Comisión de Derechos Humanos, basta recordar el caso de las indígenas queretanas "secuestradoras de judiciales" y por los que Adolfo Ortega no hizo nada. Incluso a nivel ciudad de Querétaro cuenta con delegaciones en donde la ciudadanía acude con la autoridad administrativa y en donde seguramente la presencia de la Comisión facilitaría la interacción entre ciudadanía y autoridades.

No es suficiente organizar eventos masivos e invitar a oradores motivadores para implementar una real política en materia de Derechos Humanos. No es suficiente contar un programa "antro-consentido" como modelo de educación en derechos humanos. La sociedad civil en Qurétaro debe reflexionar sobre esta situación y preguntarse ¿qué harán los representantes del pueblo -diputados y diputadas- ante estas graves denuncias?

El poder ejecutivo no debe permaner alejado de este problema. Sin duda, el herario público está siendo afectado y por lo menos, la Contraloría debería investigar minuciosamente cada una de las denuncias presentadas ante el Congreso local. Iniciar una investigación de oficio es lo mínimo que podría hacer para dilucidar estas acusaciones.

El Congreso y la sociedad queretana están frente a una oportunidad para corregir el rumbo y determinar primeramente la destitución de Adolfo Ortega. Posteriormente, abrir una convocatoria para determinar el nombramiento de una persona que efectivamente tenga la altura moral, valores cívicos y democráticos, comprometido con la transparencia y sobre todo con la ciudadanía y sus derechos humanos. Se requiere de alguien con experiencia y capacidad de diálogo e interlocusión, de alguien que aglutine el sentir de las organizaciones sociales y entienda los diferentes problemas que un Estado como Querétaro representa, porque Querétaro no es solamente la capital, existen miles de personas en sus municipios que mercen una atención digna y con visión de derechos humanos.

Lo único que queda ahora es esperar que el Congreso tome una decisión correcta y actúe con justicia y visión estadista por el bien de la ciudadanía queretana.

(Para mayores elementos agrego el link del Diario de Querétaro respecto a esta problemática)
http://www.oem.com.mx/diariodequeretaro/notas/n1832010.htm